ARTIFENE

1851 | Laboratorio NORTHIA

Descripción

Principio Activo: dextropropoxifeno,dipirona,
Acción Terapéutica: Analgésicos

Composición

Cada ampolla contiene: Dextropropoxifeno, Clorhidrato 50 mg. Dipirona 1500 mg. Agua uso inyectable c.s.p. 5 ml.

Presentación

50mg/1.500mg/5ml env. x 100 amp. x 5ml.

Indicaciones

Para el tratamiento del dolor de intensidad moderada a severa en adultos que no respondan a los analgésicos no opiáceos (antiinflamatorios no esteroides). El dextropropoxifeno no se debe utilizar en pacientes menores de 18 años. La administración parenteral es reservada para los estados dolorosos agudos serios, cuando la administración por vía oral no puede realizarse.

Dosificación

Adultos: la dosis se adaptará al criterio médico y al cuadro clínico del paciente. La dosis máxima para dextropropoxifeno napsilato es de 600 mg/día. Se deberá considerar reducir la dosis en pacientes ancianos, con daño renal, hepático y en consumidores de un inhibidor del CYP 3A4. Como posología media de orientación en adultos se aconseja administrar: Inyectable: 1 a 3 ampollas por día, por vía I.M. o I.V. lenta. Administración parenteral: La administración parenteral es reservada para los estados dolorosos agudos serios, cuando la administración por vía oral no puede realizarse. Debido al riesgo de hipotensión arterial, la inyección se debe realizar lentamente (máximo 1 ml/min) con el paciente acostado, bajo vigilancia médica. Los medios necesarios contra un Shock posible deben estar disponibles.

Contraindicaciones

Pacientes alcohólicos o que son propensos a consumir alcohol mientras toman el dextropropoxifeno. Pacientes con ideas suicidas o propensos a las adicciones. Contraindicado en pacientes con depresión respiratoria significativa (en ausencia de equipo de reanimación) y en pacientes con asma bronquial o hipercapnia aguda o severa. Contraindicado en pacientes con sospecha de íleo paralítico. Contraindicado en caso de Alergia al propoxifeno, a las pirazolonas o a cualquiera de los excipientes contenidos, porfiria hepática, déficit congénito de glucosa-6-fosfato-deshidrogenasa, granulocitopenia y otros trastornos de la hematopoyesis. Contraindicado en Insuficiencia hepática o renal grave. Contraindicado en Asma por analgésicos o intolerancia de tipo urticaria o edema angioneurótico. Contraindicado en pacientes menores de 18 años. La Dipirona no debe ser usada por vía parenteral en un paciente hipotónico o hemodinámicamente inestable. Embarazo y Lactancia:No se recomienda el empleo de este producto en Embarazo y Lactancia.

Reacciones Adversas

Dipirona: Reacciones anafilácticas:Las reacciones anafilácticas ocurren inmediatamente o después de horas. Comprenden reacciones cutáneas y mucosas (tales como prurito, quemaduras, eritema, urticaria y tumefacciones); disnea y raramente trastornos gastrointestinales, urticaria generalizada, angioedema, broncoespasmo, trastornos de ritmo cardíaco, caída de la presión arterial (a veces un aumento en la presión arterial precedente) y shock circulatorio. Entre los pacientes con asma por analgésicos, estas reacciones aparecen de una manera característica bajo la forma de crisis asmáticas. Las reacciones anafilácticas presentan un riesgo letal. En situaciones en que Dipirona haya sido utilizada antes sin complicaciones también pueden ocurrir. Otras reacciones cutáneas y mucosas: Ocasionalmente un exantema medicamentoso fijo, raramente erupciones cutáneas. En algunos casos muy raros, alergias serias potencialmente mortales pueden ocurrir, por ejemplo una enfermedad cutáneo-mucosa ampollar (síndrome de Stevens-Johnson o síndrome de Lyell). Si las reacciones cutáneas o de hipersensibilidad se observan la administración de Dipirona se debe interrumpir inmediatamente. Reacciones hematológicas: Raramente leucopenia y agranulocitosis. Los síntomas característicos de una agranulocitosis son lesiones inflamatorias (por ejemplo orofaríngeas, ano-rectales y genitales), angina y fiebre. En los pacientes tratados con antibióticos, los síntomas característicos pueden ser minúsculos. La trombocitopenia es rara, resultando en una tendencia creciente al sangrado y/o presencia de petequias cutáneo-mucosas. Reacciones de hipotensión: Transitorias y aisladas con una caída crítica de la presión. Pueden suceder durante la administración (parenteral) o después ésta (parenteral, comprimido, gotas), sin asociaciones con las otras reacciones anafilácticas. Otras reacciones: En algunos casos raros, problemas nefrológicos transitorios (insuficiencia renal aguda), por ejemplo oliguria, incluso un anuria, proteinuria o un nefritis intersticial, fue observada, particularmente en el caso de una afectación renal preexistente. En casos de aplicación parenteral pueden ocurrir dolores y/o las reacciones locales en el sitio de la inyección (incluyendo flebitis). Dextropropoxifeno: No respetar la posología recomendada puede conducir a los siguientes efectos secundarios: Frecuentemente náuseas, vómitos, vértigos, adormecimiento, trastornos de la visión, enrojecimiento cutáneo y prurito. Raramente bradicardia, confusión o cambios de humor, depresión respiratoria. En casos aislados se han descripto trastornos aislados de la función hepática con ictericia y colapso circulatorio. En su uso prolongado pueden aparecer síntomas de dependencia y un síndrome de abstinencia.

Precauciones

El dextropropoxifeno no se debe emplear para los dolores leves. Debido al riesgo de reacciones adversas graves su uso esta justificado solo en dolores severos cuando otras medidas no estén disponibles. El metabolismo del dextropropoxifeno se puede alterar por los inhibidores potentes del CYP3A4 (tales como ritonavir, ketoconazol, itraconazol, troleandomicina, claritromicina, nelfinavir, nefazadona, amiodarona, amprenavir, aprepitant, diltiazem, eritromicina, fluconazol, fosamprenavir, jugo de pomelo, y verapamil) produciendo aumentos en los niveles plasmáticos del dextropropoxifeno. Los pacientes que reciben dextropropoxifeno y cualquier inhibidor CYP3A4 deben ser supervisados cuidadosamente por un período de tiempo prolongado y los ajustes de la dosificación deben ser hechos solo con autorización médica. El médico deberá recordar al paciente que nunca exceda las dosis recomendadas, ni consuma alcohol mientras toma propoxifeno. Prescribir dextropropoxifeno con cautela en pacientes que reciben drogas antidepresivas o tranquilizantes, y en paciente que ingieren alcohol en exceso. El dextropropoxifeno puede reducir la capacidad de conducción de vehículos y manejo de maquinarias. Los efectos adversos principales de Dipirona consisten en las reacciones de hipersensibilidad. El paciente alérgico o con una posible reacción de mediación de tipo inmunológica (por ejemplo agranulocitosis) a otras pirazolonas o pirazolidinas, presenta un riesgo mayor de desarrollo de reacciones a la Dipirona. Los pacientes que presentan reacciones de anafilactoide, pueden presentar un riesgo mayor de reacciones similares con otros analgésicos no narcóticos. Los pacientes que presentan un riesgo mayor de presentar reacciones de tipo anafilácticas a la Dipirona: pacientes con asma por analgésicos o una intolerancia a los analgésicos de tipo urticaria o edema angioneurótico; pacientes con asma bronquial, en particular durante la asociación de un rinosinusitis con pólipos; pacientes con una urticaria crónica; pacientes con una intolerancia al alcohol. Entre estos pacientes, su empleo debe ser reservado, bajo supervisión médica estricta y evitando la vía parenteral. Con la administración parenteral el riesgo de reacciones anafilácticas/anafilactoides es alto. La administración de Dipirona debe ser suspendida inmediatamente y definitivamente, como el resto de las pirazolonas/pirazolidinas. La Dipirona pude implicar, probablemente en el marco de una reacción de hipersensibilidad, una agranulocitosis. En un paciente sensibilizado, esto puede ocurrir en algunas horas, resultando en un aumento de fiebre, ulceraciones bucales, molestias ano-genitales. El tratamiento con Dipirona se debe suspender inmediatamente con la sospecha de agranulocitosis o de trombocitopenia y se debe controlar en forma urgente el hemograma. La interrupción del tratamiento no debe en ningún caso ser retrasada hasta la obtención de los resultados del laboratorio. El paciente debe ser informado del significado de tales síntomas en el curso del tratamiento con Dipirona y de la interrupción inmediata de la medicación. La administración de Dipirona puede ser responsable, en situaciones aisladas, de reacciones de hipotensión (véase Reacciones adversas). Es posible que estas reacciones sean dosis-dependientes y que ocurran siguiente a una administración parenteral. Por otra parte, el riesgo de reacciones serias de hipotensión aumenta en casos: de inyección intravenosa demasiado rápida, en la hipotensión de hipovolemia preexistente, deshidratación, trastornos hiperpirécticos. Entre estos pacientes determinado cada caso en particular. Una supervisión médica es necesaria. Para prevenir el riesgo de una reacción hipotensiva, se deben tomar medidas preventivas (estabilización del estado cardio-circulatorio estado). En los pacientes en quienes sea imprescindible evitar una caída de la tensión arterial (por ejemplo enfermedad coronaria grave o estenosis significativa de los vasos sanguíneos del SNC) la Dipirona deberá ser manejada solamente bajo control hemodinámico estricto. Debido al riesgo de una hipotensión, la inyección se debe realizar muy lentamente (máximo 1 ml/min). Se desaconseja el uso de Dipirona en casos de insuficiencia hepática o renal grave, debido a la falta de experiencia bajo tales condiciones. Dextropropoxifeno:Se deberá prolongar el intervalo entre las dosis de Dextropropoxifeno en caso de función hepática o renal limitada, en las patologías en que debe evitarse una depresión del centro respiratorio, tales como el enfisema pulmonar y el asma bronquial y en ciertas patologías acompañadas de una disminución de la atención, como en los pacientes ancianos. A lo largo de un tratamiento prolongado con Dextropropoxifeno, no está excluida la aparición dependencia al producto y signos de síndrome de abstinencia. Basado en esto, se debe reconsiderar a intervalos regulares las indicaciones y el empleo de Dextropropoxifeno. Interacciones:Durante el tratamiento con ciclosporina, la concentración plasmática de está última puede disminuir. Así la concentración plasmática de ciclosporina debe ser controlada durante la administración de Dipirona. La administración simultánea de clorpromazina trae un riesgo severo de hipotermia. La Dipirona y el alcohol pueden modificar sus efectos mutuamente. No mezclar con otras drogas en la jeringa. Los efectos depresores del sistema nervioso central del Dextropropoxifeno son aditivos al de otros depresores, incluyendo el alcohol. Carbamazepina:se ha informado casos de cuadros neurológicos severos. El Dextropropoxifeno puede disminuir el metabolismo de otras drogas como antidepresivos, anticonvulsivantes o anticoagulantes. Embarazo y lactancia:No se recomienda el empleo de este producto en Embarazo y Lactancia. Pediatría:No se recomienda el empleo de este producto en niños.

Farmacocinética

Dextropropoxifeno. Distribución:Una vez absorbidos, los hipnoanalgésicos sintéticos pasan a la sangre donde se encuentran combinados con las proteínas plasmáticas. El volumen de distribución del Dextropropoxifeno es muy elevado, 15l/kg, indicando una extensa fijación tisular. La biotransformación principal del Dextropropoxifeno es la N-desalquilación, con producción del norpropoxifeno; dicha biotransformación se efectúa a nivel del hígado y existe pues un fenómeno del primer paso cuando se administra la droga por vía bucal. La droga libre y sus metabolitos se excretan en la orina, y la vida media es de alrededor de 3.0 horas. Dipirona.Para la Dipirona se ha demostrado que se convierte en el organismo en dos metabolitos: a) por hidroxilación de un anillo bencénico en posición; b) también se produce la hidroxilación en la cadena lateral butilo en posición gamma y la sustancia formada es poco activa en aquel sentido. Estas biotransformaciones suceden en el hígado y son lentas, a medida que se pasan a los tejidos, liberándose de las proteínas plasmáticas. Los metabolitos descriptos, un total del 20 por ciento -no se conoce el destino del resto- se excretan en la orina lentamente, encontrándose en ella hasta después de 4 a 5 días en una sola toma. Las vidas medias de las pirazolonas bien estudiadas son: a) para la antipirina, alrededor de 10 horas; b) para la aminopirina, alrededor de 3 horas; c) para la Dipirona, unas 7 horas; d) para la fenilbutazona y la oxifenbutazona, alrededor de 72 horas.

Indicado para el tratamiento de:

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