FORCLINA® 10

2390 | Laboratorio LKM

Descripción

Principio Activo: fludarabina,
Acción Terapéutica: Agentes alquilantes

Composición

Fosfato de fludarabina 10,00 mg. Excipientes: Croscarmelosa sódica, Celulosa microcristalina, Dióxido de silicio coloidal, Estearato de magnesio, Opadry II 85F, Oxido de hierro amarillo E-172, Oxido de hierro rojo c.s.

Presentación

Contenido de envase 15 comprimidos recubiertos.

Indicaciones

Tratamiento de pacientes con leucemia linfocítica crónica de células B (LLC) que no hayan respondido o hayan empeorado durante o después de -como mínimo- un tratamiento que contenga un agente alquilante.

Dosificación

Niños: No se ha establecido la inocuidad y efectividad de FORCLINA en niños. Reducción de la función renal: Las dosis se deben ajustar en pacientes con reducción de la función renal. Si la depuración de creatinina estuviera entre 30 y 70 ml/min la dosis debería reducirse hasta en 50% vigilando cuidadosamente los parámetros hematológicos para evaluar la toxicidad. El tratamiento con FORCLINA está contraindicado si la depuración de creatinina es < 30 ml/min. Adultos: FORCLINA debe ser prescrito por un médico calificado con experiencia en el tratamiento antineoplásico. La dosis recomendada es de 40 mg de fosfato de fludarabina/m² de superficie corporal administrados por vía oral diariamente durante cinco días consecutivos en cada periodo de 28 días. Los comprimidos recubiertos de FORCLINA pueden tomarse con el estómago vacío o bien junto con los alimentos. Los comprimidos recubiertos deben tomarse enteros con agua los comprimidos recubiertos no deben ser partidos ni masticados. La duración del tratamiento depende de la respuesta obtenida y la tolerancia al medicamento. Se recomienda administrar FORCLINA hasta que se obtenga la mayor respuesta (remisión parcial o completa generalmente seis ciclos) y después suspender la administración.

Contraindicaciones

FORCLINA está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad a este fármaco o alguno de sus componentes en pacientes con función renal reducida con depuración de creatinina < 30 ml/min y en pacientes con anemia hemolítica descompensada.

Reacciones Adversas

Con base en la experiencia del uso intravenoso de fosfato de fludarabina los efectos secundarios más comunes incluyen mielosupresión (neutropenia trombocitopenia y anemia), fiebre y escalofríos e infección incluyendo neumonía. Otros efectos referidos frecuentemente son edema, malestar, fatiga, debilidad, neuropatía periférica, trastornos visuales, anorexia, náuseas, vómitos, diarrea, estomatitis y rash cutáneos. Se han registrado infecciones oportunistas serias en pacientes tratados con fosfato de fludarabina. Se han comunicado casos de muerte a consecuencia de reacciones adversas graves. Los efectos secundarios referidos con mayor frecuencia y aquellas reacciones más claramente relacionadas con el preparado se enuncian a continuación según los sistemas orgánicos afectados. Sus tasas de presentación (frecuentes ?1% infrecuentes ?0.1% y ?1%) se basan en datos provenientes de ensayos clínicos independientemente de la relación causal con fosfato de fludarabina. Los eventos raros ( < 0.1%) se identificaron especialmente a partir de la experiencia de posmercadeo. Organismo en su totalidad: Se han informado frecuentemente fiebre, escalofríos, infección malestar, debilidad y fatiga. Sistema hemático y linfático: Efectos hematológicos (neutropenia trombocitopenia y anemia) se han reportado en la mayoría de los pacientes tratados con fosfato de fludarabina. La mielosupresión puede ser de carácter severo y acumulativo. El efecto prolongado de FORCLINA sobre la disminución en el número de linfocitos T puede llevar a un riesgo incrementado de infecciones oportunistas incluyendo aquellas debidas a reactivación viral latente como por ejemplo leucoencefalopatía multifocal progresiva. Fenómenos autoinmunes clínicamente significativos son infrecuentes en pacientes que reciben FORCLINA. Trastornos metabólicos y nutricionales: Se han registrado casos infrecuentes de síndrome de lisis tumoral en pacientes tratados con FORCLINA. Esta complicación puede incluir hiperuricemia, hiperfosfatemia, hipocalcemia, acidosis metabólica, hipercaliemia, hematuria cristaluria debida a uratos e insuficiencia renal. El comienzo de este síndrome puede ser precedido de dolor en el flanco y hematuria. Se ha reportado frecuentemente la presencia de edema. Son infrecuentes los cambios en los niveles de enzimas hepáticas y pancreáticas. Sistema nervioso: Coma agitación y convulsiones se presentan en raras ocasiones y la confusión infrecuentemente. Se ha observado con frecuencia la presencia de neuropatía periférica. Sentidos especiales: Los trastornos visuales son eventos frecuentemente informados en pacientes tratados con fosfato de fludarabina. En casos raros se ha presentado neuritis óptica, neuropatía óptica y ceguera. Organismo en su totalidad: Se han informado frecuentemente fiebre escalofríos infección malestar debilidad y fatiga. Sistema hemático y linfático: Efectos hematológicos (neutropenia trombocitopenia y anemia) se han reportado en la mayoría de los pacientes tratados con FORCLINA. La mielosupresión puede ser de carácter severo y acumulativo. El efecto prolongado de FORCLINA sobre la disminución en el número de linfocitos T puede llevar a un riesgo incrementado de infecciones oportunistas incluyendo aquellas debidas a reactivación viral latente como por ejemplo leucoencefalopatía multifocal progresiva. Fenómenos autoinmunes clínicamente significativos son infrecuentes en pacientes que reciben FORCLINA. Trastornos metabólicos y nutricionales: Se han registrado casos infrecuentes de síndrome de lisis tumoral en pacientes tratados con FORCLINA. Esta complicación puede incluir hiperuricemia, hiperfosfatemia, hipocalcemia, acidosis metabólica, hipercaliemia, hematuria, cristaluria debida a uratos e insuficiencia renal. El comienzo de este síndrome puede ser precedido de dolor en el flanco y hematuria. Se ha reportado frecuentemente la presencia de edema. Son infrecuentes los cambios en los niveles de enzimas hepáticas y pancreáticas. Sistema nervioso: Coma agitación y convulsiones se presentan en raras ocasiones y la confusión infrecuentemente. Se ha observado con frecuencia la presencia de neuropatía periférica. Sentidos especiales: Los trastornos visuales son eventos frecuentemente informados en pacientes tratados con fosfato de fludarabina. En casos raros se ha presentado neuritis óptica, neuropatía óptica y ceguera. Sistema respiratorio: Se registran con frecuencia casos de neumonía asociados al tratamiento con FORCLINA. Reacciones de hipersensibilidad pulmonar con FORCLINA (infiltrados pulmonares/neumonitis/fibrosis) asociados con disnea y tos son infrecuentes. Sistema digestivo: Trastornos grastrointestinales como náuseas y vómitos anorexia diarrea y estomatitis son eventos frecuentes. En pacientes tratados con fosfato de fludarabina se ha reportado sangrado grastrointestinal especialmente relacionado con trombocitopenia. Sistema cardiovascular: Se ha reportado en casos raros insuficiencia cardiaca y arritmia en pacientes tratados con fosfato de fludarabina. Sistema genitourinario: Se han reportado eventos raros de cistitis hemorrágica en pacientes tratados con fosfato de fludarabina. Piel y anexos: Se han reportado frecuentemente erupciones cutáneas en pacientes tratados con fosfato de fludarabina. En casos raros puede desarrollarse síndrome de Stevens-Johnson o una necrólisis tóxica epidérmica (síndrome de Lyell).

Precauciones

Neurotoxicidad: Durante los estudios publicados de dosis/respuesta en pacientes con leucemia aguda la administración de dosis elevada de fosfato de fludarabina se acompañó de efectos neurológicos graves que incluyeron ceguera coma y muerte. Estos efectos neurotóxicos graves se observaron en 36% de los pacientes tratados por vía intravenosa con 96 mg/m2/día durante 5-7 días dosis que corresponde aproximadamente a 4 veces la recomendada para el tratamiento de la LLC. En los pacientes tratados con dosis dentro del rango de las recomendadas para LLC estos fenómenos graves de neurotoxicidad ocurrieron en raras ocasiones (coma convulsiones y agitación) o con menos frecuencia (confusión). Los pacientes deberán ser estrechamente observados respecto a indicios de efectos secundarios neurológicos. Se desconoce el efecto de la administración crónica de fosfato de fludarabina sobre el sistema nervioso central. Sin embargo, los pacientes toleraron la dosis recomendada en algunos estudios durante periodos relativamente prolongados por lo cual se administraron hasta 26 ciclos de terapia. Alteración del estado de salud: En pacientes con alteración del estado de salud FORCLINA debe administrarse con precaución y después de una cuidadosa evaluación de la relación riesgo/beneficio. Esto es especialmente válido para pacientes con compromiso severo de la función medular ósea (trombocitopenia anemia y/o granulocitopenia) inmunodeficiencia o con antecedentes de infecciones oportunistas. Alteración de la función hepática: No existen datos disponibles con respecto al empleo de FORCLINA en pacientes con compromiso hepático. En este grupo de pacientes FORCLINA debe emplearse con precaución y administrarse si el beneficio percibido supera cualquier riesgo potencial. Mielosupresión: En los pacientes tratados con fosfato de fludarabina se han informado casos en estudios realizados de mielosupresión grave especialmente con anemia trombocitopenia y neutropenia. En un estudio de fase I en pacientes con tumores sólidos el tiempo medio transcurrido hasta que se produjeron los recuentos globulares mínimos fue de 13 días (rango de 3 a 25 días) para los granulocitos y de 16 días (rango de 2 a 32 días) para las plaquetas. La mayoría de los pacientes ya tenían deterioro hematológico previo al tratamiento debido a la enfermedad o a tratamientos mielosupresivos anteriores. Puede observarse mielosupresión acumulativa. A pesar de que la inhibición medular inducida por la quimioterapia sea reversible en muchos casos la administración de FORCLINA requiere una cuidadosa vigilancia hematológica. FORCLINA es un potente agente antineoplásico con efectos secundarios tóxicos potencialmente significativos. Los pacientes sometidos a tratamiento deben ser observados estrechamente en relación con posibles signos de toxicidad hematológica y no hematológica. Se recomienda evaluar periódicamente los recuentos de sangre periférica para detectar el desarrollo de anemia neutropenia y trombocitopenia. Progresión de la enfermedad: En pacientes con LLC se ha reportado frecuentemente progresión y transformación de la enfermedad (por ejemplo, síndrome de Richter). Transfusión de productos sanguíneos: Se han observado casos de reacción de injerto contra huésped (reacción de los linfocitos inmunocompetentes transfundidos hacia el huésped) después de transfusión de sangre sin irradiar a pacientes tratados con fosfato de fludarabina. Se ha reportado con una elevada frecuencia el desenlace fatal como consecuencia de esta enfermedad. Por lo tanto en pacientes que precisen transfusiones y que estén siendo o hayan sido tratados con fosfato de fludarabina debe tomarse en consideración únicamente el empleo de sangre irradiada. Lesiones tumorales de piel: Se ha informado de la aparición en algunos pacientes de empeoramiento reversible o de exacerbaciones en lesiones preexistentes de cáncer de piel durante o después del tratamiento con fosfato de fludarabina. Síndrome de lisis tumoral: Se ha informado de la aparición de síndrome de lisis tumoral asociado al tratamiento con fosfato de fludarabina en pacientes con gran carga tumoral. Puesto que FORCLINA puede inducir una respuesta durante la primera semana de tratamiento deben tomarse precauciones en aquellos pacientes que presentan riesgo de desarrollar esta complicación. Fenómenos autoinmunes: Se ha informado sobre la aparición durante o después del tratamiento con fosfato de fludarabina de fenómenos autoinmunes que han puesto en peligro la vida del paciente y han sido a veces fatales (por ejemplo, anemia hemolítica autoinmune, trombocitopenia autoinmune, púrpura trombocitopénica, pénfigo, síndrome de Evans) independientemente de la existencia o no de cualquier antecedente de procesos autoinmunes o del resultado de la prueba de Coombs. La mayoría de estos pacientes reexpuestos al tratamiento con fosfato de fludarabina volvieron a presentar el cuadro hemolítico. Por lo tanto los pacientes en tratamiento con FORCLINA deberán ser monitorizados cuidadosamente en relación a posibles signos de anemia hemolítica autoinmune (descenso de la hemoglobina asociado a hemólisis y resultado positivo de la prueba de Coombs). En caso de hemólisis se recomienda suspender el tratamiento con FORCLINA. En el caso de anemia hemolítica autoinmune las pautas de tratamiento más habituales son transfusión de sangre irradiada (véase Transfusión de productos sanguíneos) y la administración de corticoides. Reducción de la función renal: La depuración corporal total del principal metabolito plasmático 2Fara-A muestra correlación con la depuración de creatinina lo que indica la importancia de la vía de excreción renal para la eliminación de esta sustancia. Los pacientes con función renal disminuida mostraron un incremento de la exposición corporal total al fármaco (AUC de 2F-ara-A). La disponibilidad de datos clínicos en pacientes con alteración de la función renal (depuración de creatinina menor de 70 ml/min) es limitada. Por ello en pacientes con sospecha clínica de alteración renal o con edades superiores a 70 años debe determinarse la depuración de creatinina. Si ésta estuviera entre 30 y 70 ml/min debería reducirse la dosis hasta en 50% vigilando cuidadosamente los parámetros hematológicos para evaluar la toxicidad. El tratamiento con FORCLINA está contraindicado si la depuración de creatinina es < 30 ml/min. Pacientes ancianos: Puesto que son limitados los datos disponibles acerca del empleo de fosfato de fludarabina en personas de más de 75 años la administración del preparado en este tipo de pacientes se realizará con precaución. Anticoncepción: Tanto las mujeres en edad de concebir como los varones en edad fértil deben adoptar medidas anticonceptivas durante el tratamiento con FORCLINA y los 6 meses posteriores como mínimo. Inmunizaciones: Durante y después del tratamiento con FORCLINA debe evitarse la vacunación con organismos vivos. Opciones de retratamiento después de un tratamiento inicial con FORCLINA: Los pacientes que presentan respuesta primaria a FORCLINA tienen una buena posibilidad de responder nuevamente a la monoterapia con FORCLINA. Se debe evitar pasar a los pacientes que no han respondido a una terapia inicial con FORCLINA a un tratamiento con clorambucilo porque la mayoría de pacientes que han demostrado ser resistentes a FORCLINA han mostrado resistencia al clorambucilo. Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Embarazo: Los estudios de embriotoxicidad en animales demostraron un potencial embriotóxico y/o teratogénico lo que plantea un importante riesgo para humanos a las dosis terapéuticas previstas. Los datos preclínicos en ratas demostraron el paso de fosfato de fludarabina y/o sus metabolitos a través de la barrera fetoplacentaria. Se ha reportado un caso de malformación esquelética y cardiaca en el recién nacido después del empleo de Fosfato de fludarabina durante el embarazo temprano. FORCLINA no debe emplearse durante el embarazo. Las mujeres con probabilidad de concebir deben ser prevenidas para que eviten el embarazo y para que si esto ocurriera informen inmediatamente de ello al médico tratante. Lactancia: Se desconoce si este fármaco se excreta con la leche materna. Sin embargo, existe evidencia a partir de los datos preclínicos que el fosfato de fludarabina y/o sus metabolitos pasan de la sangre materna a la leche. Por lo tanto deberá interrumpirse la lactancia durante el tratamiento con FORCLINA.

Indicado para el tratamiento de:

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